Revisar los materiales que se usan de verdad.
Compare web, presentación y propuestas. ¿Explican de forma coherente la oferta, el público y los motivos para elegir la empresa?
Crear una estructura común de mensajes.
La coherencia es más que repetir un eslogan. Conecte propuesta central, pruebas y explicaciones para cada responsable de decisión.
Hacerlo práctico.
Prepare plantillas editables y un proceso de aprobación. Aclare qué puede cambiar y qué debe mantenerse para facilitar el trabajo cotidiano.
